The part of Love you haven’t seen
The part of Love you haven’t seen (Julio 31, 2014)
Why Love makes you feel like a God.
That is the greateness of love, that it can complete you even if your lover is at millions of kilometers, because the fact that we think, not even feel, that we are accepted and loved is the most recofortable feeling ever.
Because when you feel loved you can taste and feel you are not alone, that in a way, your love will trascend the material world and you can escape of your limited body.
I don’t think we want to be eternal, but we have this constant urge to be available to make something bigger than us; I think our feeling of love, or this spiritual connection is what life is about. This is our constant fight to hope that we can make something last.
Deep down we want to be gods, and the only creation we can truly make is love, that’s why it is so powerful.
Love is gods gift to human. Love is a glimpse of what being a god is.
Generación “ʒo”
Generación “ʒo” (Julio 15, 2014)
Nuestros hijos no van a saber como mirar a los ojos, por que sólo lo habrán hecho a través de una pantalla.
El problema de esta generación es que no podemos alzar la cabeza. Físicamente por como nos la vivimos encerrados en un mundo entre nuestra frente y un monitor. Mentalmente porque nos la vivimos pensando en nosotros mismos, en nuestra situación particular, nos hemos convertido en entes que se alimentan de atención. Mírame en Facebook, mírame en Twitter. Solo somos capaces de sufrir por nosotros.
No nos damos cuenta que el mundo trasciende a mas allá de nuestro ser o lo que hoy nos pasa. Que existe algo que va más allá de nuestra relación entre un celular y una red social.
Vivimos nublados sin poder levantar la cabeza y darnos cuenta que sufrimos por trivialidades, cómo: “leyó mi mensaje y no me contestó”, al estar enfocados en estas cosas pequeñas perdemos la brújula de lo realmente importante que sucede a nivel macro en el mundo y nuestras vidas.
El problema es que nos enfocamos en: “mi existencia, mi ser, mi yo” como simple miembro pero no entendemos que todos estamos unidos que somos uno.
Es la generación “ʒo” que significa “Yo” en griego. Porque somos incapaces de apreciar a nuestro alrededor o contemplar la naturaleza. Nos creemos más unidos pero cada vez estamos más distantes. Cada vez más conectados a distancia pero más desconectados del presente.
Nuestros hijos no van a saber como mirar a los ojos, porque sólo lo habrán hecho a través de una pantalla.
Porque odio el amor
Porque odio el amor (Julio 17, 2014)
Existe una cualidad innata en el proceso de atracción que limita que tanto nos podemos entregar en el amor.
Ella se levantó, me tomó las manos y me dijo: Te amo.
De la forma más pura y bella que jamás alguien me lo haya dicho, sin embargo me tomó por sorpresa y en vez de alegrarme me espanté.
Lo que sucede es algo interesante y su fundamento está en la ley de atracción:
“Queremos lo que no podemos tener”
Esto causa un paradigma. Si lo que más nos atrae es lo que no podemos tener, entonces el hecho de entregarnos por completo puede causar justamente lo contrario: repulsión.
Es meramente cuando alguien no te hace caso o se aleja (física o emocionalmente) que nos sentimos con mayor necesidad y ansiedad por estar o tener a esa persona. Es oferta y demanda. Instintivamente valoramos más lo que es escaso a lo que abunda.
Espera un momento, ¿qué no se supone que eso ya no debe de suceder cuando dos personas se aman? Claro, el amor debe de ser reciproco.
El problema es justamente eso, que debe de ser reciproco y balanceado. Es pensar que debemos de dar el amor en cuentagotas. Siendo imposible entregarse sin barreras por miedo a que la otra persona no responda de la misma forma; o peor aún se espante.
Existe una falla natural en el amor. El amor en su esencia debe de ser la máxima expresión de afecto, sin embargo si esa máxima expresión de afecto sucede sin que la otra persona se encuentre cercana a ese nivel, provoca justamente lo contrario.
No me refiero a una relación asfixiante, simplemente a esos millones de momentos en los que dudamos decir: te amo.
El amor no debería de ser así, el amor debería de ser libre y expresivo, no cautivo y temeroso.